Después de 45 años de dedicación, compromiso y calidez, nuestra querida administrativa Gladys cierra una etapa dejando una huella imborrable en cada rincón y en cada persona que tuvo el privilegio de compartir su camino.
Incluso hoy, con la misma vocación de siempre, atendió a su último paciente, demostrando una vez más la calidad humana y profesional que la caracterizó durante todos estos años.
Gracias por tanto. Por tu entrega, tu paciencia y tu compañía incondicional. Te llevás el cariño y el respeto de todo nuestro equipo.
Tu paso por la empresa no se olvida, se valora y se honra

